La otra cara de la pasión parte no.1

Hace unos dias ilusionado empecé mi partida de Grupo Solid, en dónde habia renunciado a mi plaza como coordinador de marca, ¿el motivo? la oportunidad de ejercer esta hermosa profesión (marketing) en la multinacional Unilever, sin embargo como diría Aida Suarez (directora de mercadeo de Grupo Solid) mi partida fue "bitter and sweet" y efectivamente lo fue y más aún la anécdota que vengo a contar hoy, 5 días despues del "adios".

Al cabo de un par de días (literal un par), tuve mi primera reunión con mi line manager, sin embargo la noticia que me tenia no era la más bonita, me comentó que luego de un análisis de presupuestos y unos intentos de compra de la marca, habían decidido cerrar la plaza de "pasante de mercadeo" y por ende deberían trasladarme de área. Me puse muy triste, francamente no había renunciado para empezar de 0 en un área que ni siquiera me gusta.

No es mi culpa y eso me queda claro, pero de alguna forma sentía que sí lo fuera ¿Por qué? Porque tenía prácticamente todo lo que necesitaba en mi anterior trabajo: crecimiento, un jefe amable, un buen clima laboral y sobre todo estaba en el área que con tanto sudor me había costado estar, todo apostado para por un mayor aprendizaje el cual nunca llegó.  Y ahora estoy en el limbo esperando que Grupo Solid nuevamente me pueda abrir las puertas.

"No me resigno a trabajar en algo que no me apasione"

Sí, estoy a la espera de una segunda oportunidad que por lo regular no sucede, más maduro llegaré y con mi lealtad puesta aprender y dar más de mi. En medio de mi profunda desesperación tengo la fe en que pueda "reiniciar esta tragedia" y que esa llamada va llegar para rescatarme de las garras del departamento comercial. Estoy completamente de acuerdo que tener trabajo es una bendición, pero no trabajare en algo que no me apasione.

Estoy en mis 23, aferrado a un futuro hecho por mí y en el cual enmedio de todo creo que es posible trabajar de lo que te apasione. Es más que un capricho como algunos pueden pensar, es que es mi futuro y es ser coherente con mis ideales, el más valioso seguir a tu pasión sin importar lo demás. Hoy en medio de la noche, escribo esto para leerlo luego y demostrarme que tengo fe, para leer cuando desee flaquear y recordar quien soy.

Soy Iñaki Llarena, mi nombre signfica "portador de fuego" y lo creo, mi corazón arde por ser feliz en aquella vocación que Dios en mi corazón sembró. 


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